domingo, 25 de abril de 2010

Examenes utilizados para detectar anomalias oseas

Gammagrafía ósea

Es un examen imagenológico que muestra áreas de aumento o disminución del recambio ( metabolismo) óseo

Forma en que se realiza el examen

Una gammagrafía ósea implica inyectar un material radiactivo (marcador radiactivo) dentro de una vena. La sustancia viaja a través del torrente sanguíneo hasta los huesos y órganos. A medida que el material se consume, emite radiación, la cual es detectada por una cámara que lentamente rastrea el cuerpo. La cámara toma imágenes de cuánta cantidad de marcador radiactivo se acumula en los huesos.

Si una gammagrafía ósea se lleva a cabo para ver si usted tiene una infección en el hueso, las imágenes se tomarán poco después de la inyección del material radiactivo y de nuevo de 3 a 4 horas después, cuando se ha acumulado en los huesos. Esto se conoce como gammagrafía ósea trifásica.

Para evaluar la enfermedad ósea metastásica, las imágenes se toman únicamente después de 3 a 4 horas de espera.

La parte del rastreo del examen durará aproximadamente una hora. La cámara del escáner se puede mover por encima y a su alrededor, y puede ser necesario que usted cambie de posiciones.

Probablemente se le solicitará beber agua adicional después de recibir el marcador radiactivo para evitar que el material se le acumule en la vejiga.

Preparación para el examen

Usted debe quitarse las joyas o cualquier otro objeto de metal y es posible que le soliciten que se ponga una bata hospitalaria.

Coméntele al médico si usted está o puede estar en embarazo.

No tome ningún medicamento que contenga bismuto, como Pepto-Bismol, durante cuatro días antes del examen.

Lo que se siente durante el examen

Se presenta un poco de dolor cuando se introduce la aguja, mas no así durante el examen. Usted debe permanecer quieto durante el procedimiento y el técnico le dará instrucciones sobre cuándo cambiar de posición.

Se puede experimentar algo de molestia debido al hecho de tener que permanecer inmóvil por un período de tiempo prolongado.

Razones por las que se realiza el examen

Una gammagrafía ósea se usa para:

  • Diagnosticar un tumor o cáncer de hueso
  • Determinar si un cáncer que empezó en otra parte en su cuerpo se ha propagado a los huesos; los cánceres comunes que se propagan a los huesos abarcan el de mama, pulmón, próstata, tiroides y riñón
  • Diagnosticar una fractura, cuando no puede verse en una radiografía regular (en su mayor parte fracturas de cadera, fracturas por sobrecarga en los pies o las piernas o fracturas de la columna vertebral)
  • Diagnosticar una infección del hueso (osteomielitis)
  • Diagnosticar o determinar la causa de dolor en el hueso, cuando no se haya identificado ninguna otra causa
  • Evaluar trastornos metabólicos, como osteomalacia, osteodistrofia renal, hiperparatiroidismo primario, osteoporosis, síndrome de dolor regional complejo y enfermedad de Paget

Valores normales

Los resultados del examen se consideran normales si el marcador radiactivo se mueve de manera uniforme a través de todos los huesos en el cuerpo.

Significado de los resultados anormales

Las imágenes deben mostrar que el material radiactivo se ha distribuido uniformemente en todo el cuerpo y no debe haber áreas de aumento o disminución de la distribución. Los "puntos calientes" son áreas donde hay aumento de la acumulación del material radiactivo; mientras que los "puntos fríos" son áreas donde hay menos captación del material radiactivo.

Riesgos

Si usted se encuentra embarazada o en período de lactancia, el examen se puede aplazar para prevenir la exposición del feto a la radiación. Si usted tiene que someterse al examen mientras esté amamantando, debe extraer y botar la leche materna durante los próximos dos días.

La cantidad de radiación inyectada dentro de la vena es muy pequeña y casi toda desaparece del organismo al cabo de 2 a 3 días. El marcador radiactivo que se utiliza lo expone a usted a una cantidad muy pequeña de radiación y el riesgo probablemente no es mayor al riesgo de las radiografías de rutina o convencionales.

Los riesgos relacionados con el marcador radiactivo en el hueso son raros, pero pueden abarcar:

Hay un ligero riesgo de infección o sangrado cuando se introduce la aguja dentro de la vena.

Consideraciones

Algunas anomalías que se pueden identificar en la gammagrafía ósea con radionúclidos son:

  • Artritis y otras enfermedades degenerativas de los huesos
  • Necrosis avascular
  • Infecciones óseas (osteomielitis)
  • Tumores óseos
  • Displasia fibrosa
  • Fracturas
  • Enfermedad de Paget
  • Cambios de radiación
  • Raquitismo
  • Tumores que se han diseminado de otras partes del cuerpo al hueso (enfermedad metastásica)

Es importante entender que los hallazgos de la gammagrafía ósea deben compararse con otros estudios imagenológicos, además de la información clínica. Usted debe discutir el significado de los hallazgos anormales con su médico.


Rayos X óseo (Radiografía)

En qué consisten los rayos X óseos (radiografía)

Clic para agrandarlas
Radiografía que muestra una vista frontal de ambas manos.

Un rayos X (radiografía) es un examen médico no invasivo que ayuda a los médicos a diagnosticar y tratar las condiciones médicas. La toma de imágenes con rayos X supone la exposición de una parte del cuerpo a una pequeña dosis de radiación ionizante para producir imágenes del interior del cuerpo. Los rayos X son la forma más antigua y de uso más frecuente para producir imágenes médicas.

Una radiografía ósea toma imágenes de cualquier hueso en el cuerpo, incluyendo la mano, muñeca, brazo, codo, hombro, pie, tobillo, pierna (espinilla), rodilla, muslo, cadera, pelvis o columna.

Algunos de los usos comunes del procedimiento

Radiografía de tobillo (proyección frontal)

Una radiografía ósea se utiliza para:

  • diagnosticar huesos rotos o dislocación de una articulación.
  • demostrar la alineación y estabilización correcta de fragmentos óseos posterior al tratamiento de una fractura.
  • guiar la cirugía ortopédica, como por ejemplo la reparación/fusión de la columna, reemplazo de articulaciones y reducción de fracturas.
  • buscar lesiones, infecciones, signos de artritis, crecimientos óseos anormales o cambios óseos observados en las afecciones metabólicas.
  • asistir en la detección y el diagnóstico de cáncer de hueso.
  • localizar objetos extraños en los tejidos blandos que rodean los huesos o en los huesos.

Forma en que debo prepararme

La mayoría de las radiografías óseas no requieren de una preparación especial.

Se le puede solicitar que se quite toda o parte de su vestimenta y que utilice una bata durante el examen. También se le puede solicitar que se quite joyas, dentadura postiza, lentes y cualquier objeto de metal o vestimenta que pueda interferir con las imágenes de rayos X.

Las mujeres siempre deben informar a su médico y al tecnólogo de rayos X si existe la posibilidad de embarazo. Muchos exámenes por imágenes no se realizan durante el embarazo ya que la radiación puede ser peligrosa para el feto. En caso de que sea necesario el examen de rayos X, se tomarán precauciones para minimizar la exposición del bebé a la radiación. Ver la página de Seguridad (www.RadiologyInfo.org/sp/safety/) para obtener mayor información sobre el embarazo y los rayos X.

La forma en que se ve el equipo

El equipo generalmente utilizado para las radiografías de hueso consiste en un tubo de rayos X suspendido sobre una mesa en la que se recuesta el paciente. Un cajón debajo de la mesa sostiene la película de rayos X o la placa de registro de imagen. A veces se toma el rayos X con el paciente parado de pie, como en los casos de rayos X de la rodilla.

Una máquina portátil de rayos X es un aparato compacto que puede llevarse hasta la persona en la ama del hospital o a la sala de emergencias. El tubo de rayos X está conectado a un brazo flexible que se extiende sobre la persona, mientras que un portador de película de rayos X o la placa de registro de imágenes se ubica por debajo de la persona.

De qué manera funciona el procedimiento

Los rayos X son una forma de radiación, como la luz o las ondas de radio. Los rayos X pasan a través de la mayoría de los objetos, incluso el cuerpo. Una vez que se encuentra cuidadosamente dirigida a la parte del cuerpo a examinar, una máquina de rayos X genera una pequeña cantidad de radiación que atraviesa el cuerpo, produciendo una imagen en película fotográfica, o en una placa especial de registro de imágenes digitales.

Los rayos X son absorbidos por diferentes partes del cuerpo en variables grados. Los huesos absorben gran parte de la radiación mientras que los tejidos blandos, como los músculos, la grasa y los órganos, permiten que más de los rayos X pasen a través de ellos. En consecuencia, los huesos aparecen blancos en los rayos X, mientras que los tejidos blandos se muestran en matices de gris y el aire aparece en negro.

Hasta muy recientemente, las imágenes de rayos X se han mantenido como copia impresa en película (muy similar a un negativo fotográfico). Hoy en día, la mayoría de las imágenes son archivos digitales que se almacenan electrónicamente. Estas imágenes almacenadas son de fácil acceso y a menudo se comparan con las imágenes actuales de rayos X para el diagnóstico y la administración de enfermedades.

Cómo se realiza

El tecnólogo, una persona especialmente capacitada para realizar los exámenes de radiología, posiciona al paciente en la mesa de rayos X y coloca el sostenedor de la película de rayos X o la placa de registro digital debajo de la mesa en el área del cuerpo de la que se tomará imágenes. En caso de ser necesario, se utilizarán sacos de arena, almohadas u otros dispositivos de posicionamiento para ayudarlo a mantener la posición correcta. Se colocará un delantal de plomo sobre el área pélvica o pechos de ser posible para protegerla de la radiación.

Usted debe permanecer inmóvil y se le puede solicitar que contenga la respiración por unos segundos mientras se toma la imagen de rayos X para reducir la posibilidad de que ésta resulte borrosa. El tecnólogo se dirigirá detrás de una pared o hacia la sala contigua para activar la máquina de rayos X.

Usted será reposicionado para otra visualización y el proceso se repite. Se tomarán por lo general dos o tres imágenes (de diferentes ángulos) alrededor de una articulación (rodilla, codo o muñeca).

Se puede tomar una radiografía del miembro no afectado, o de la lámina epifisaria del niño (donde se forma el nuevo hueso) con fines comparativos.

Al completar el examen, se le solicitará a usted que espere hasta que el tecnólogo determine que se hayan obtenido todas las imágenes necesarias.

Una radiografía ósea por lo general se realiza en 5 a 10 minutos.

Qué experimentaré durante y después del procedimiento de rayos X

Una radiografía ósea no es un procedimiento doloroso.

Puede experimentar incomodidad por la temperatura baja en la sala de examen. También puede encontrar incómodo mantenerse inmóvil en una posición en particular o recostarse en una mesa de examen dura, especialmente si se encuentra lesionado. El tecnólogo lo asistirá para que encuentre la posición más cómoda posible que garantice la mejor calidad de imágenes de rayos X.

Quién interpreta los resultados y cómo los obtengo

Un radiólogo, un médico específicamente capacitado para supervisar e interpretar los exámenes de radiología, analizará las imágenes y enviará un informe firmado a su médico remitente o de atención primaria, quien compartirá con usted los resultados.

Cuáles son los beneficios y los riesgos

Beneficios

  • Las radiografías óseas reflejan la manera más rápida y fácil para un médico para visualizar y evaluar los huesos rotos y anormalidades en las articulaciones, tal como la artritis, y lesiones en la columna.
  • El equipo de rayos X es relativamente económico y se encuentra ampliamente disponible en las salas de emergencia, los consultorios médicos, los centros de atención médica ambulatoria, asilos y otras instituciones, lo que lo hace conveniente tanto para los pacientes como para los médicos.
  • Teniendo en cuenta la rapidez y facilidad que brindan las imágenes de rayos X, es de especial utilidad en los casos de diagnóstico y tratamiento de emergencia.
  • No queda radiación en el cuerpo de un paciente luego de realizar el examen de rayos X.
  • Los rayos X por lo general no tienen efectos secundarios en el rango diagnóstico.

Riesgos

  • Siempre existe una leve probabilidad de tener cáncer como consecuencia de la exposición a la radiación. Sin embargo, el beneficio de un diagnóstico exacto es ampliamente mayor que el riesgo.
  • La dosis efectiva de radiación de este procedimiento depende de la parte del cuerpo que se examina. Para los rayos X de la columna, la dosis es aproximadamente 1,5 mSv, que es más o menos lo mismo que una persona promedia recibe de la radiación de fondo en 6 meses. Para los rayos X de las extremidades, la dosis es aproximadamente 0.0001, que es lo mismo que una persona promedia recibe de la radiación de fondo en menos de 1 día.Ver la página de Seguridad (www.RadiologyInfo.org/sp/safety/) para obtener mayor información sobre la dosis de radiación.
  • Las mujeres siempre deberán informar a su médico o al tecnólogo de rayos X si existe la posibilidad de embarazo.Ver la página de Seguridad (www.RadiologyInfo.org/sp/safety/) para obtener mayor información sobre el embarazo y los rayos X.

Sobre la minimización de la exposición a la radiación

Se debe tener especial cuidado durante los exámenes de rayos X en utilizar la mínima dosis posible de radiación y a la vez generar las mejores imágenes para la evaluación. Los concejos nacionales e internacionales de protección de la radiología revisan y actualizan constantemente las normas técnicas utilizadas por los profesionales en radiología.

Los sistemas de vanguardia de rayos X tienen haces de rayos X controlados firmemente y métodos de control de filtración y de dosificación para minimizar la desviación o dispersión de radiación. Esto garantiza que aquellas partes del cuerpo de las que no se toman imágenes reciban la mínima exposición posible a la radiación.

BIBLIOGRAFÍA:

MEDLINE, Enciclopedia. Gammagrafía Osea, United Estates National Library of Medicine, national institutes of health. [En linea] Disponible en: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/003833.htm

RADIOLOGYINFO. Radiological Society of North America and American College of Radiology. [En linea]. Disponible en: http://www.radiologyinfo.org/sp/info.cfm?pg=bonerad

domingo, 18 de abril de 2010

Tratamiento de las fracturas


PRINCIPIOS GENERALES DEL TRATAMIENTO DE LAS FRACTURAS
OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

El objetivo principal es conseguir la máxima recuperación funcional posible del segmento
afectado mediante el establecimiento unas condiciones que faciliten los procesos biológicos
normales de consolidación en una posición adecuada de los fragmentos fractuarios.
Las fases del tratamiento pueden resumirse en:
􀂃 Reducción
􀂃 Contención
􀂃 Rehabilitación

Aunque en todas las fracturas no tienen que cumplirse las tres fases: También hay que
añadir una analgesia adecuada.
El tratamiento de una fractura puede convertirse en una urgencia por razones de tipo
general ( politraumatizado) como local( fractura abierta, fractura- luxaciones )


REDUCCIÓN DE FRACTURA

Reducir una fractura consiste en manipularla hasta lograr una relación anatómicamente deseable
para:
􀂃 Conseguir una buena función
􀂃 Acelerar la consolidación
Hay dos grandes formas de reducir una fractura:
􀂃 Mediante manipulación cerrada. Se incluye diferentes
maniobras manuales o con tracción mecánica sin abrir el foco
de fractura. Tiene la ventaja de ser menos agresiva pero la
desventaja de no conseguir a veces, una reducción estable ó
una reconstrucción anatómica perfecta.
􀂃 Mediante control quirúrgico de la fractura: se accede directamente al foco de fractura con
la desventaja de la agresividad y la ventaja de que se permite la reconstrucción anatómica
perfecta..
El tratamiento quirúrgico es de elección cuando la restitución anatómica no se
consiga con la manipulación. Cuando se prevea es por sus características, irreducible y
cuando, por algún otro motivo, es conveniente realizar una osteosíntesis.


MANTENIMIENTO DE LA REDUCCIÓN
􀂃 Inmovilizar una fractura consiste en impedir que los extremos fractuarios se muevan.
􀂃 Contener una fractura es reducir el movimiento pero sin impedirlo totalmente
􀂃 Estabilizar una fractura es impedir que su desplazamiento progrese.

En la practica diaria, se usan los términos de inmovilización y contención de forma
intercambiables, pero en realidad suele hacerse( salvo en las osteosíntesis) una
contención, que persigue los fines siguientes:
􀂃 Reducir el dolor
􀂃 Procurar una consolidación en buena posición
􀂃 Impedir la movilidad del foco


PROCEDIMIENTOS NO QUIRÚRGICOS

YESOS Y SIMILARES
Los vendajes y férulas convencionales se elaboran mediante la impregnación de criolina
con yeso de París. Cuando se sumerge en el agua, el yeso de París se transforma en un yeso
sólido, cristalino y liberador de calor. En los últimos años se han comercializado otros
materiales para sustituir el yeso de París, la mayoría de ellas son de fibra de vidrio
impregnada con resinas de poliuretano y tienen como ventaja que son materiales más duros,
ligeros y resistentes al agua.
Un yeso bien almohadillado con una adaptación suave y con tres puntos correctos de
fijación puede proporcionar una inmovilización satisfactoria. Los tres puntos de fuerza los produce el manipulador quien moldea el yeso en las porciones proximal y distal de la extremidad (dos de los puntos), y localiza el tercer punto directamente opuesto al vértice del yeso.
Siempre hay que instruir al paciente sobre los síntomas y signos de compresión, indicarle
que debe tener levantada la extremidad, cuando esta autorizado a la carga, como debe
ejercitar las articulaciones

TRACCIÓN CONTINUA

Aunque cada vez son menos usadas, las tracciones sirven para mantener la longitud de la
extremidad, a la vez que alinea y estabiliza el foco de fractura. La tracción puede permitir
cierta movilidad articular, dominar la contractura muscular y disminuir el edema al tener la
extremidad elevada. Todo esto se consigue aplicando pesas a través de un sistema de poleas,
o empleando como peso la misma gravedad
Dependiendo de la forma en la que se transmita el peso del hueso, se conocen varios tipo
de tracciones:

􀂃 Tracción por simple gravedad. Se aplica en los traumatismo del miembro superior a
través de un cabestrillo
􀂃 Tracción cutánea ó blanda. Se aplica al segmento
afectado un vendaje adherente, y se le aplica el
peso sobre la venda. Es poco agresivo,
proporcionando poca inmovilización, puede
ocasionar lesiones cutáneas
􀂃 Tracción transesquelética o dura, proporciona una
tracción directa sobre el huso a través de una aguja
de Kirschner o clavos de Steinmann transfixiante.
Es un método muy agresivo, aunque origina una
inmovilización muy estable.
Para que la tracción sea eficaz debe existir una contratracción,
un peso que impida que la tracción arrastre al paciente.


FIJACIÓN QUIRÚRGICA

Este término agrupa los procedimientos de fijación de la fractura que requiere el abordaje
quirúrgico del paciente, aunque no siempre es necesaria la apertura quirúrgica del foco de
fractura en sí.

a) Principios generales del tratamiento quirúrgico de las fracturas
Al abrir un foco de fractura se debe tener en cuenta:
􀂃 Esta maniobra transforma una fractura cerrada en abierta, produce una contaminación
bacteriana y reduce el potencial biológico local vascular y tisular para la regeneración ósea
􀂃 La fijación debe mantener los fragmentos bien alineados, aproximados, y con un grado de
movilidad mínimo hasta que el proceso de regeneración y reparación del foco, proporcionen
la solidez suficiente.
􀂃 La apertura del foco de fractura no está nunca justificada si es previsible obtener un resultado
igual o mejor para la fractura con procedimientos no quirúrgico. Si el conocimiento, la
experiencia y los medios del equipo quirúrgico no permiten asegurar el cumplimiento de los
principios ya expuestos.

b) Indicaciones de la fijación quirúrgica.
La necesidad de emplear los procedimientos de fijación quirúrgica de una fractura puede
derivar de alguno de los siguientes motivos
􀂃 Fracaso de la reducción cerrada
􀂃 Fracturas en las que la reducción anatómica y la movilización precoz son requisitos
imprescindibles
􀂃 Epifisiólisis tipo III y IV de Salter y Harris para evitar alteraciones del crecimiento.
􀂃 Lesión vascular asociada.
􀂃 Fracturas patológicas
􀂃 Necesidad de movilización precoz.

c/ Principios generales de la fijación quirúrgica.
􀂃 La estabilidad es la base mecánica, y la vascularización la base biológica de la consolidación.
􀂃 La estabilización rígida es la que impide el movimiento entre los fragmentos cuando el
miembro es sometido a carga o actividad muscular.
􀂃 La estabilización rígida es difícil de obtener y no es imprescindible para la adecuada
consolidación.

d/ Modalidad de fijación quirúrgica:
Se emplea un elemento de fijación que hace que los fragmentos
fractuarios se compriman entre sí. Cuando la compresión es
insuficiente, los micromovimientos del foco conducen a la
reabsorción de hueso, con lo que el montaje pierde estabilidad.

La compresión interfragmentaria puede ser estática, dinámica
o mixta.
􀂃 Compresión estática; se comprime el foco en virtud de las
características propias del dispositivo de fijación, y sin utilizar
las fuerzas ejercidas fisiológicamente sobre el segmento
afectado. Se consigue mediante placas o tornillos de tracción.
􀂃 Compresión dinámica, transforma, debido al diseño y posición del implante, las fuerzas fisiológicas ejercidas sobre el fragmento óseo en el que asienta la fractura en fuerzas de compresión interfragmentaria. Hay cuatro dispositivos que permiten la aplicación de esta modalidad de fijación quirúrgica: el tirante o banda de tensión, las placas antideslizantes, el tornillo-placa deslizante y el enclavado intramedular no bloqueado o con bloqueo dinámico.

Ferulización intramedular; Consiste en la colocación de uno o varios clavos intramedulares, de longitud algo inferior a la del hueso afectado sin fijarlos en ningún punto a la cortical del mismo. Controlan sólo parcialmente la movilidad del foco, controlan la angulación y el desplazamiento, pero las rotaciones y el deslizamiento sólo son controlados en determinadas condiciones
Fijación en puente; cuando es técnicamente imposible reducir los múltiples fragmentos, lo más apropiado es alinear los extremos del hueso con la mayor estabilidad posible, pero sin actuar en el foco de fractura, se trata de puentearlo. Hay tres tipos de fijación puente: dos internas(el clavo intramedular bloqueado o acerrojado y la placa puente) y una externa (el fijador externo). Estos sistemas de fijación en puente se aplican en las fracturas graves, teniendo preferencia los internos para las fracturas cerradas y la fijación externa para las abiertas.

Las indicaciones de los fijadores externos son:

- fracturas abiertas (tipo II y especialmente III)
- fracturas cerradas con lesión grave de partes blandas
- fracturas conminutas epifisometafisarias
- fracturas inestables de pelvis.


URL: Principios generales del tratamiento de las fracturas objetivos del tratamiento
http://www.medynet.com/usuarios/jraguilar/Manual%20de%20urgencias%20y%20Emergencias/fractgen.pdf


Exactitud: El texto de La pagina citada fue elaborada por Mª Joaquina Ruiz del Pino, Silvia Hazañas Ruiz, Melchor J. Conde Melgar, Elena Enríquez Alvarez, Dolores Jiménez- Peña Mellado. Para la pagina web: http://www.elmedicointeractivo.com/. Los autores anotan en su artículo una dirección para mandar cartas y a demás especifican para el hospital que trabajan, para este caso Urgencias Hospital Universitario “Virgen de la Victoria” Málaga.


Autoridad: El texto es de autoria de Mª Joaquina Ruiz del Pino, Silvia Hazañas Ruiz, Melchor J. Conde Melgar, Elena Enríquez Alvarez, Dolores Jiménez- Peña Mellado que trabajan para Urgencias Hospital Universitario “Virgen de la Victoria” Málaga y escribiendo artículos para www.elmedicointeractivo.com, pagina del tipo .com con fines netamente médicos.


Objetividad: Esta pagina es de contenido netamente de fines médicos. Posee publicidad pero para estudios de postgrado en ramas de medicina o publicidad para fines académicos en el campo de la medicina. El contenido del articulo nos muestra una visión general pero muy importante del Tratamiento de fracturas.


Actualidad: No se especifica la fecha de publicación, sin embargo los conceptos y conductas continúan vigentes según la bibliografía consultada y conceptos médicos.
Cubrimiento: Esta página opera sin ánimo de lucro. El texto no posee muchas fotos ni posee muchos hipervínculos que nos lleven a la bibliografía utilizada. Únicamente posee algunas imágenes (dibujos).

Complicaciones en fractura de huesos

Complicaciones

Las complicaciones en un sujeto fracturado pueden ser de muy diversa índole. Inicialmente debemos distinguir las complicaciones inmediatas , es decir, el daño que pueden haber sufrido los tejidos circundantes a la fractura, y las repercusiones que éstas puede tener para el paciente. Podemos encontrarnos una hemorragia importante que ponga en peligro la vida del individuo, en cuyo caso el tratamiento de la fractura pasará a un segundo término. Puede aparecer una infección, en el caso de fractura abierta, etc. Pueden existir complicaciones derivadas del reposo prolongado (neumonía, trombosis, etc.) o de la propia intervención quirúrgica.

Complicaciones inmediatas


a. Shock traumático

Determinado por el dolor y la hemorragia en el foco de fractura; debe considerarse que fracturas como de diáfisis femoral o pelvis, son capaces de generar una hemorragia en el foco de fractura, que puede llegar a 1, 2 ó más litros de sangre, generando una anemia aguda y shock hipovolémico.


b. Lesiones neurológicas

Por compromiso de troncos nerviosos, sea por la contusión que provocó la fractura o directamente por los extremos óseos desplazados que comprimen, contusionan, elongan o seccionan el nervio.
Son clásicos los ejemplos:

Lesión del radial en fractura de la diáfisis humeral.
Lesión del ciático poplíteo externo en fractura del cuello del peroné.
Lesión de la médula espinal en fractura de columna.


c. Lesiones vasculares

Una arteria puede sufrir lesiones de diversa naturaleza. Cualquiera que sea, el compromiso vascular debe ser detectado precozmente y resuelto de inmediato.
Ignorar la complicación o descuidar su evolución, genera el peligro inminente de necrosis músculo-aponeurótica (necrosis isquémica de Volkman) o gangrena del segmento distal al daño arterial.

Espasmo arterial traumático: sea por la contusión que provocó la fractura, por los extremos óseos desplazados o por un tercer fragmento proyectado sobre la arteria.
Contusión arterial: con trombosis por ruptura de la íntima, que genera además un espasmo que agrava aún más el problema circulatorio.

Compresión, desgarro o sección de la pared de la arterial que determina déficit vascular distal con gangrena de la extremidad.

Pseudo-aneurisma (hematoma pulsátil), fístula arteriovenosa.

Son clásicos ejemplos de lesiones arteriales:

Lesión del tronco femoral por fractura de la metáfisis distal del fémur, desplazando hacia dorsal por acción de los gemelos.
Lesión de la arteria tibial posterior por fractura de la metáfisis superior de la tibia, desplazada hacia dorsal.
Lesión de la arteria humeral por fractura supra-condílea del húmero.


d. Fractura expuesta

Que lleva implícito el riesgo inminente de la infección del foco de fractura.
Pero las complicaciones más frecuentes derivadas de la propia fractura, como tales, son las siguientes:
Retraso o defectos en la consolidación .- Puede existir una consolidación lenta o una consolidación defectuosa, o incluso una consolidación en mala posición, o con acortamiento, con lo que el miembro fracturado no recuperará toda su función.
Rigidez articular .- Es una complicación frecuente, debida a la inmovilización prolongada de las articulaciones colindantes con la fractura. Estas articulaciones anquilosadas suelen necesitar de ejercicio y rehabilitación para recuperar toda su movilidad. En ocasiones aparecen zonas de miositis osificante , que son zonas de músculo que se transforman en hueso alrededor del foco de fractura, impidiendo un correcto funcionamiento muscular. Se produce más frecuentemente en el codo, aunque también en el hombro, cadera y rodilla. El tratamiento consiste en la extirpación de la masa ósea alojada en el músculo, entre 6 y 12 meses después de que ésta aparezca, aunque no siempre con buenos resultados.

Osteítis y osteomielitis.- Son infecciones del hueso, más frecuentes en las fracturas abiertas (aunque raro, también pueden aparecer en fracturas cerradas, por diseminación de los gérmenes a través de la sangre).
Formación de un callo óseo (proceso normal de consolidación de una fractura) excesivamente grande, que puede comprimir las estructuras vecinas, causando molestias más o menos importantes.

Lesiones de los vasos sanguíneos, que pueden dar lugar a trombosis arteriales, espasmos vasculares y a la rotura del vaso, con la consiguiente hemorragia. Este tipo de lesiones puede provocar también gangrena seca, debida a la falta de irrigación del miembro afectado.
Estiramientos, compresiones y roturas nerviosas, que se pondrán de manifiesto con trastornos de la sensibilidad y alteraciones de la motilidad y la fuerza musculares.
Cuando la fractura ha sido articular, puede dejar como secuelas: artritis, artrosis y rigidez posterior de la articulación.

Las fracturas que afectan al cartílago de crecimiento en los niños pueden ocasionar la detención del crecimiento del hueso fracturado.
Infección de la zona fracturada, cuando en ella se ha producido herida.


Complicaciones tardías

a. Enfermedad tromboembólica
b. Retracción isquémica de Volkman
c. Atrofia ósea aguda de Südeck
d. Necrosis ósea avascular
E. Alteraciones de la consolidación


Pseudoartrosis


Definición:
Falta absoluta de consolidación de una fractura
se crea una falsa articulación en el foco de fractura no soldado.
suele deberse a:
falta de riego vascular en el foco de fractura
inmovilización inadecuada
una infección.


FISIOPATOLOGIA:

Se trata de un proceso patológico y corresponde a la formación de una cicatriz definitiva del foco de fractura, por medio de un tejido fibroso no osificado.
El tejido cicatricial:
fibroblástico en sí mismo, es normal y constituye una excelente cicatriz fibrosa;
lo anormal está en que en el proceso mismo no hubo integración osteoblástica que le confiriera al tejido cicatricial fibroso, la solidez propia del tejido óseo, indispensable para cumplir con su función específica.


Causas de pseudoartrosis:

En general son causas poco frecuentes y susceptibles de corrección.
Las causas que son capaces de generar un retardo en la consolidación o una Pseudoartrosis son, en general perfectamente detectables y muchas de ellas susceptibles de ser previstas y evitadas; debe insistirse, sin embargo, que en la mayoría de los casos está presente e influyendo de manera decisiva la movilidad anormal del foco de fractura; el resto de las causas, con algunas excepciones de casos extremos, sólo agravan las condiciones clínicas adversas determinas por la ausencia de una inmovilidad perfecta e ininterrumpida.


Falta de inmovilización perfecta e ininterrumpida.

Separación excesiva de los fragmentos óseos.

Interposición de partes blandas (masas musculares).

Insuficiente vascularización de los segmentos óseos comprometidos.

Fractura de hueso patológico.

Síntomas de la pseudoartrosis:

Derivan del estado fisiopatológico del proceso:
Foco de fractura indoloro o con poco dolor.
Movilidad anormal en el foco de fractura, indolora.
Falta de seguridad y estabilidad en la posición de apoyo.


Radiológicamente:
Extremos óseos:
Recalcificación
esclerosis Extremos
Redondeados
uno de ellos adopta la forma convexa y el otro cóncavo, simulando una articulación condílea.
Separación entre los extremos óseos.
Cierre del canal medular.
Ausencia de sombra de osificación en torno al foco de fractura.
A veces engrosamiento de los extremos óseos (pseudoartrosis hipertrófica), por calcificación de tejido fibroso cicatricial.


Tratamiento de la pseudoartrosis:
el tratamiento es quirúrgico y va dirigido esencialmente a:
la resección de la cicatriz fibrosa
reavivar los extremos óseos
abrir el canal medular
con frecuencia se colocan injertos óseos extraídos de la cresta ilíaca (de alto poder osteogenético).
El tratamiento debe ir seguido de una estricta inmovilización, durante un tiempo prolongado imposible de precisar, hasta que haya signos radiológicos seguros y definitivos de consolidación.


RETARDO DE LA CONSOLIDACIÓN


DEFINICION:
proceso de osteogénesis reparativa normal en el cual la velocidad con que estas etapas se van sucediendo, es más lenta que lo normal.
Causas de retardo de consolidación:
Inmovilización inadecuada.
Inmovilización interrumpida por cambios repetidos de yesos, a menudo innecesarios.
Infección del foco de fractura: fracturas expuestas (accidentales o quirúrgicas).
Importante pérdida de sustancia ósea.
Irrigación sanguínea insuficiente.
Tracción continua excesiva y prolongada.
Edad avanzada.
Intervenciones quirúrgicas sobre el foco de fractura (desperiostización y osteosíntesis).
Cuerpos extraños en el foco de fractura (placas, tornillos, alambres, secuestros, etc.).
Abandono de la inmovilización (retiro precoz del yeso por ejemplo)
Yeso en forma deficiente (yeso quebrado) o poco continente
Interrupción de yeso una y otra vez.


Síntomas del retardo de la consolidación

Dolor en el foco de fractura:
al apoyar
o mover el segmento óseo.
Movilidad:
anormal
y dolorosa en el foco de fractura.
En fracturas de los miembros inferiores (de carga), sensación de falta de seguridad en el apoyo


Radiológicamente:

descalcificación de los extremos óseos
el canal medular (opérculo) no está cerrado
el contorno de los extremos óseos permanece descalcificado (no hay fibrosis marginal)
se suelen encontrar sombras de calcificaciones en partes blandas en torno al foco de fractura (callo óseo incipiente


Esta información fue consultada virtualmente y esta disponible en:
http://www.efisioterapia.net/articulos/leer.php?id_texto=85

Para adquirir esta informacion use el moto de busqueda avanzado de google donde busque por complicaciones en rotura de hueso, secuelas de fractura de hueso, respuestas del organizmo hacia las fracturas, etc. Sin embargo la mejor informacion que obtuve a mi parecer, fue la obtenida de una pagina anteriormente visitada y de donde saque informacion para una publicacion anterior.

domingo, 28 de marzo de 2010

Clasificación y tipos de fractura





El cuerpo humano está expuesto a diferentes tipo de lesiones dentro de las que se encuentran las roturas óseas, generándose ciertos tipos de fracturas que deben ser tratadas en tiempo y forma para evitar daños y dolencias crónicas.

Generalmente estas lesiones se generan por algún traumatismo importante, causa de una caída, golpe, accidente o simplemente por el debilitamiento de los huesos y un mal movimiento.

Las fracturas son igual de comunes en los adultos que en los niños, donde más allá que los pequeños en general tienen los huesos más sanos reciben golpes y caídas mucho más a menudo.


Clasificación

Existen varios tipos de fractura, que se pueden clasificar atendiendo a los siguientes factores: estado de la piel, localización de la fractura en el propio hueso, trazo de la fractura, tipo de desviación de los fragmentos y mecanismo de acción del agente traumático.


Según el estado de la piel

  • Fracturas cerradas. (que también se conoce como fractura compuesta) Son aquellas en las que la fractura no comunica con el exterior, ya que la piel no ha sido dañada.
  • Fracturas abiertas. (que también se conoce como fractura simple) Son aquellas en las que se puede observar el hueso fracturado a simple vista, es decir, existe una herida que deja los fragmentos óseos al descubierto. Unas veces, el propio traumatismo lesiona la piel y los tejidos subyacentes antes de llegar al hueso; otras, el hueso fracturado actúa desde dentro, desgarrando los tejidos y la piel de modo que la fractura queda en contacto con el exterior.

Según su localización

Los huesos largos se pueden dividir anatómicamente en tres partes principales: la diáfisis, las epífisis y las metáfisis.

La diáfisis es la parte más extensa del hueso, que corresponde a su zona media.
Las epífisis son los dos extremos, más gruesos, en los que se encuentran las superficies articulares del hueso. En ellas se insertan gran cantidad de ligamentos y tendones, que refuerzan la articulación.

Las metáfisis son unas pequeñas zonas rectangulares comprendidas entre las epífisis y la diáfisis. Sobre ellas se encuentra el cartílago de crecimiento de los niños.
Así, las fracturas pueden ser, según su localización:

  • Epifisarias (localizadas en las epífisis). Si afectan a la superficie articular, se denominan fracturas articulares y, si aquélla no se ve afectada por el trazo de fractura, se denominan extraarticulares.
  • Cuando la fractura epifisaria se produce en un niño e involucra al cartílago de crecimiento, recibe el nombre de epifisiólisis.
  • Diafisarias (localizadas en la diáfisis). Pueden afectar a los tercios superior, medio o inferior.
  • Metafisarias (localizadas en la metáfisis). Pueden afectar a las metáfisis superior o inferior del hueso.

Según el trazo de la fractura

  • Transversales: la línea de fractura es perpendicular al eje longitudinal del hueso.
  • Oblicuas: la línea de fractura forma un ángulo mayor o menor de 90 grados con el eje longitudinal del hueso.
  • Longitudinales: la línea de fractura sigue el eje longitudinal del hueso.
  • En «ala de mariposa»: existen dos líneas de fractura oblicuas, que forman ángulo entre si y delimitan un fragmento de forma triangular.
  • Conminutas: hay múltiples líneas de fractura, con formación de numerosos fragmentos óseos.

En los niños, debido a la gran elasticidad de sus huesos, se producen dos tipos especiales de fractura:

  • Incurvación diafisaria: no se evidencia ninguna fractura lineal, ya que lo que se ha producido es un aplastamiento de las pequeñas trabéculas óseas que conforman el hueso, dando como resultado una incurvación de la diálisis del mismo.
  • En «tallo verde»: el hueso está incurvado y en su parte convexa se observa una línea de fractura que no llega a afectar todo el espesor del hueso.



Según la desviación de los fragmentos

  • Anguladas: los dos fragmentos en que ha quedado dividido el hueso a causa de la fractura forman un ángulo.
  • Con desplazamiento lateral: las dos superficies correspondientes a la línea de fractura no quedan confrontadas entre si, por haberse desplazado lateralmente uno o los dos fragmentos.
  • Acabalgadas: uno de los fragmentos queda situado sobre el otro, con lo cual se produce un acortamiento del hueso afectado.
  • Engranadas; uno de los fragmentos ha quedado empotrado en el otro.

Según el mecanismo de producción

  • Traumatismo directo. La fractura se produce en el punto sobre el cual ha actuado el agente traumático. Por ejemplo: fractura de cúbito por un golpe fuerte en el brazo.
  • Traumatismo indirecto. La fractura se produce a distancia del lugar donde ha actuado el agente traumático. Por ejemplo: fractura del codo por una caída sobre las palmas de las manos.

Síntomas

Aunque cada fractura tiene unas características especiales, que dependen del mecanismo de producción, la localización y el estado general previo del paciente, existe un conjunto de síntomas común a todas las fracturas, que conviene conocer para advertirlas cuando se producen y acudir a un centro hospitalario con prontitud. Estos síntomas generales son:

  • Dolor. Es el síntoma capital. Suele localizarse sobre el punto de fractura. Aumenta de forma notable al menor intento de movilizar el miembro afectado y al ejercer presión, aunque sea muy leve, sobre la zona.
  • Impotencia funcional. Es la incapacidad de llevar a cabo las actividades en las que normalmente interviene el hueso, a consecuencia tanto de la propia fractura como del dolor que ésta origina.
  • Deformidad. La deformación del miembro afectado depende del tipo de fractura. Algunas fracturas producen deformidades características cuya observación basta a los expertos para saber qué hueso está fracturado y por dónde.
  • Hematoma. Se produce por la lesión de los vasos que irrigan el hueso y de los tejidos adyacentes.
  • Fiebre. En muchas ocasiones, sobre todo en fracturas importantes y en personas jóvenes, aparece fiebre después de una fractura sin que exista infección alguna. También puede aparecer fiebre pasados unos días, pero ésta es debida, si no hay infección, a la reabsorción normal del hematoma.
  • Entumecimiento y cosquilleo
  • Ruptura de la piel con el hueso que protruye




Estas dos páginas pueden ser utiles para busqueda de informacion general en el campo de la salud y en el campo de la ortopedia

domingo, 21 de marzo de 2010

HUESO: COMPOSICIÓN Y TRASTORNOS

HUESO: COMPOSICIÓN Y TRASTORNOS



Tipo especial de tejido conjuntivo que es rígido y actúa de soporte de los tejidos blandos del organismo. Constituye el componente principal de casi todas las estructuras esqueléticas de los vertebrados adultos, que protegen los órganos vitales, permiten la locomoción y desempeñan un papel vital en la homeostasis (equilibrio) del calcio en el organismo. Hay una forma cortical y otra trabecular, llamadas respectivamente como hueso compacto y esponjoso (véase Esqueleto). Se distingue de otro tipo de tejido conjuntivo duro que recibe el nombre de cartílago.



COMPOSICIÓN

El hueso está formado por una mezcla química de sales inorgánicas (65 a 70%) y varias sustancias orgánicas (30 a 35%) y está dotado de dureza y elasticidad. Su dureza procede de sus componentes inorgánicos, siendo los principales el fosfato de calcio y el carbonato de calcio, junto a pequeñas cantidades de fluoruros, sulfatos y cloruros. Su elasticidad deriva de sustancias orgánicas como colágeno y pequeñas cantidades de elastina, material celular y grasas. El hueso compacto aparece como una masa sólida dispuesta en láminas. Contiene cavidades dispersas que albergan, cada una, un osteocito o célula ósea. Los osteocitos se comunican entre sí a través de canales finos que parten de la cavidad y que además podrían desempeñar un papel importante en la nutrición de dichas células. Las láminas del hueso compacto se disponen de forma concéntrica alrededor de unos conductos paralelos al eje longitudinal del hueso llamados conductos de Havers que contienen tejido nervioso y vasos sanguíneos que proporcionan a los huesos nutrientes orgánicos. Están conectados entre sí, con la cavidades medulares y con el exterior por los denominados canales de Volkman. El hueso esponjoso no contiene canales de Havers. Consiste en un entramado de trabéculas o laminillas óseas que se disponen de forma tridimensional, creando cavidades comunicadas, ocupadas por una red de tejido conjuntivo que recibe el nombre de tejido medular o mieloide. La médula ósea supone de un 2 a un 5% del peso corporal de una persona y está formada por dos tipos de tejidos. La médula ósea amarilla está constituida principalmente por tejido adiposo y la médula ósea roja es un tejido generador de células sanguíneas: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. La zona externa de los huesos (el hueso cortical), que encierra todos los componentes antes mencionados, está formada por el tejido óseo más compacto y duro, cubierto por una membrana fibrosa vascular que recibe el nombre de periostio.



TRASTORNOS

El organismo renueva de forma constante el tejido óseo a través de la interacción compleja entre minerales de la sangre, en especial calcio y fósforo, ciertas hormonas, células óseas especializadas denominadas osteoclastos y osteoblastos, y las fuerzas de tensión y estiramiento propias de la actividad del cuerpo. En el trastorno llamado raquitismo hay déficit de sustancia mineral en los huesos y los dos huesos flexibles de la pierna se incurvan debido al peso del cuerpo. En los ancianos la tasa de reabsorción de hueso excede a la de neoformación, lo que origina el trastorno conocido como osteoporosis. Los síntomas comprenden la disminución de la estatura y la predisposición a sufrir fracturas.

Muchas sustancias radiactivas tienen afinidad por los huesos. Cantidades excesivas de radiación se pueden acumular en los huesos y originar un cáncer. Además, la médula ósea es muy susceptible a la radiación. Una exposición única a 25 roentgens produce un descenso detectable de los linfocitos circulantes (células blancas de la sangre). En el síndrome de radiación aguda primero se reduce el número de células blancas y después el de células rojas de la sangre. Ambos síntomas están relacionados de forma directa con la lesión ocasionada en el tejido generador de sangre, del cual la médula ósea es un componente importante.



Fuente Consultada

http://www.medicina.org.ar/anatomia-patologica/240-hueso-composicion-y-trastornos.html


Para poder entender la función de la ortopedia, quise buscar una fuente donde me informaran lo básico de lo que estudia la ortopedia "los huesos". Es de vital importancia saber la composición de los huesos y sus principales características para poder entender mejor los procedimientos y objetivos que se buscan en la ortopedia.

martes, 9 de marzo de 2010






¿ Qué es la ortopedia?

La palabra ortopedia empezó a usarse en el Siglo XVIII con la publicación por Andry, en el año 1743, de su trabajo "Ortopedia o el arte de prevenir y corregir en los niños las deformaciones del cuerpo". Este autor simbolizó esta rama de la medicina con la figura de un árbol torcido, el cual, para corregir su crecimiento, se encuentra atado fuertemente a una estaca.

Este símbolo representa a la especialidad y lo llevan como logotipo las Sociedades Científicas que se preocupan de su desarrollo.

Etimológicamente la palabra ortopedia proviene del griego,
orthos = derecho y paidos = niño, basada en las frecuentes deformaciones esqueléticas en los niños debidas a poliomielitis, tuberculosis, alteraciones congénitas y otras.

Los primeros documentos escritos que describen lesiones traumáticas y ortopédicas, se encuentran en los papiros egipcios de alrededor de 2000 años a. de C.

Posteriormente aparece Hipócrates (460-377 a. de C.), reconocido como Padre de la Medicina y como uno de los grandes precursores de la ortopedia, a través de sus obras como el "Tratado de las fracturas" y el "Tratado de las articulaciones", donde describe el cuadro clínico de las luxaciones traumáticas y congénitas de la cadera, las artritis supuradas, el pie bot, y algunos métodos terapéuticos con principios similares a los de la actualidad, como la introducción de la tracción en el tratamiento de las fracturas.

Durante el Siglo XIX hubo un gran desarrollo de la ortopedia mediante el uso de métodos terapéuticos mecánicos, pero paralelamente, hacia fines de este siglo, se inicia el desarrollo de la cirugía, gracias al empleo del conocimiento de la asepsia, antisepsia, y la anestesia, dando las bases para el desarrollo de la cirugía general, incluyendo la cirugía ortopédica. Por esto hoy hablamos de los métodos terapéuticos conservadores, como los tratamientos ortopédicos, para diferenciarlos de aquéllos en que se emplea la cirugía, denominándolos métodos quirúrgicos, a pesar que todos ellos forman parte de la ortopedia. El gran auge de la cirugía ha hecho denominar a la especialidad como "cirugía ortopédica" o "cirugía del aparato locomotor". A fines del Siglo XIX Wilhelm Conrad Roentgen (1895) realizó el sensacional descubrimiento de los rayos X, que significó un gran avance en el diagnóstico de las lesiones del aparato locomotor.

Actualmente, a través del gran desarrollo ocurrido durante el siglo XX, la especialidad ha tomado un impulso incalculable a través de las posibilidades de recuperación que ofrece a los pacientes que sufren traumatismos cada vez más frecuentes y de mayores proporciones. Además, el aumento del promedio de vida de las personas se traduce en un mayor número de lesiones osteoarticulares degenerativas e invalidantes. Es así como en la segunda mitad de este siglo, han alcanzado un gran desarrollo la cirugía de los reemplazos articulares, la cirugía de la columna, la cirugía artroscópica, el manejo quirúrgico de las fracturas a través de las distintas técnicas de osteosíntesis, la cirugía reparativa, etc., que prometen en el futuro una gran actividad médico quirúrgica en la mejoría de los pacientes afectados por una patología del aparato locomotor.

¿Por qué es importante la ortopedia? El siguiente video te responderá